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reikiluz1@gmail.com                                                                                        www.reikiluz.com

   

Chile, Viña del Mar, Martes, 19 de Julio, del 2005

 

Anoche hablaba con mi amiga Cidy ( Jeannette Detre ) en el auto y fuera de su casa en Viña alto o altos de Viña, (según como se diga)  y entre todas las conversaciones salió lo referente a ¿cómo llegué a hoy y por qué estoy en este camino?.   Le comencé a contar y de repente Cidy me dijo: “es una historia muy loca”... “me gustaría el hacer algo así como una obra de teatro”... y bueno, le indiqué: “de verdad es loca y es tanto que mis Hijos Pablo y Francisco muchas veces no la cuentan a sus compañeros porque creen que están mintiendo, fantaseando, etc. ¿no sé?, hay que ponerse en su lugar.

Pero sabes, sí, la contaré, ya que de verdad es entretenida y todo es comprobable ya que sí pasó y cualquiera lo puede verificar, ya que no fueron muchos años atrás (como 20) y todo esta registrado y los participantes aun vivos”.

Y en razón a ello es que, más menos, les cuento, quedando algunos aspectos para hablar después ya que en este momento no vienen al tema, pero en una de esas mientras lo escribo si estarán acorde con ello, bueno veremos que pasa.

 

Marco Antonio González D.

reikiluz1@gmail.com

 

 

El  ¿Cómo? o ¿Por qué? Ingresé  a la Escuela Militar  es una historia que se puede definir como sólo el destino, ya que por diferentes situaciones escogemos lo que desarrollaremos toda la vida.

 Antes de salir de La Escuela Militar y escoger destinación, primero tenía que tener el arma (especialización dentro del ejército) y después pedir donde ser destinado, pero todo ello depende de la antigüedad con que uno termine los 4 años de Escuela Militar.

Yo en lo personal no tenía muy buena antigüedad, así que solo podía el pedir el tener suerte  que sí fuera lo que me gustara, ya que realmente quería pasarlo bien y no salir al norte ya que me gusta el sur y la vegetación más que el desierto. 

 Toda mi familia (la parte militar) era de la onda Caballería (alto nivel social dentro del ejército) y otra de la Armada (considerados los Ingleses) ,pero los cupos eran muy pocos. En todo caso mucho no me gustaba, siendo que me encantan los caballos e incluso su olor, pero el medio de este selecto grupo como que no me llenaba, ¿quizás? podría haber estado en esa arma, pero no efectué empeño alguno para mover a los familiares y/o amigos de mi viejo.

 Postulé a Material de Guerra, ya que mi mejor amigo y “partner” de carretes escogió esa especialidad,  (él se llama Alex y está trabajando en Coyhaique ahora) yo lo pedí, pero el Director de la Escuela (Hugo Salas) me conocía ya que era amigo de mi padre y de mi tío (Coronel Jaime González) y Salas me sacó de Material de Guerra para ponerme en lo que él sí consideraba (lógicamente su especialidad) lo mejor, Infantería.

 (En todo caso por mi antigüedad igual quedaría en ella, jajaja, broma aparte).

 Después de ello, había que postular a la destinación y yo hable tanto, tanto de Coyhaique que muchos amigos se entusiasmaron y como tenían súper buenas antigüedades, los 10 u 11 (no recuerdo bien) cupos de destinación se coparon y yo me quedé fuera, pero destinado a Cauquenes (considerada destinación de castigo).

 Ante ello, sabía que Cauquenes no me gustaría, ya que quería Coyhaique, era  algo muy fuerte ¡yo quería ahí y no en otro lugar!,  partí y hable con mi padrino (Rubén S.) quien tenía un alto puesto en la Armada, y le pedí  que me quería ir a Coyhaique , pero con una condición, y que era que no se sacara de esa destinación a ningún compañero, ya que esa no era la forma para yo estar ahí. Ante ello mi padrino, solo me indicó “como no hablaste antes pos ………..?” y unos dos días después, llegó un boletín del Ejército donde se indicaba “cambio de destinación para el Alférez González” y como magia, las destinaciones a Coyhaique pasaron de ser 10 a 11. Creo que esto fue el año 1982.

 Luego de esto pasaron muchas cosas que ahora les trataré de resumir.

 Cuando llegamos a Coyhaique es muy común el que se le efectúen bromas a los recién llegados, y en ella generalmente participan oficiales, que se disfrazan, etc. etc.

 Algunas veces son muy buenas bromas y otras pasan a descriterio, claro que nosotros tuvimos la suerte de estar con oficiales algo locos, sí, pero las bromas fueron buenas. Una de ellas fue el que por ejemplo a mí me robaron los zapatos del uniforme,  ya que primero se disfrazaron de los que entregan la carga de Lan Chile (todo esto en el Aeropuerto de Balmaceda), luego nos subieron a una pequeña liebre junto con todas las maletas y como viajamos de civil, el oficial que nos esperaba nos ordenó el ponernos el uniforme, con toda la desesperación, no encontré mis zapatos y por las circunstancias un amigo (J. Meirones) me prestó unos que tenía de repuesto, claro que en todo esto no consideramos de que él calzaba 39 y yo 43, jajajaja, después me tocó  sufrirlo cuando inventaron una pana del mini bus (a la entrada de Coyhaique) y nos obligaron a empujar el bus por muchas cuadras y cuadras, y yo con zapatos 39.

 Dentro de los que participaron en todo esta broma se encontraban entre otros, dos grandes amigos que mucho estuvieron junto a mi y son parte de toda esta Historia. Uno es Jaime Avilés, un año más antiguo que yo, pero por las coincidencias de la vida, tenemos la misma edad y yo soy mayor por dos horas.  Con  Jaime creamos una gran amistad que dura hasta los días de hoy (hoy trabaja en Temuco) , y Fernando Romero Von Unger.......y algo más . De sangre azul ya que era un legítimo conde  Alemán, de aspecto Alemán y casi medio Nazi, pero en sus enredos conceptuales  también era  muy devoto católico. Con Fernando se formó como en reconocimiento de otras vidas, una hermandad que muchos decían que sólo faltaba  dormir juntos para soñar lo mismo y pasamos un par de años jugando a ser militares, en que Fuertemente se notaba en la unidad (Cuartel dos de las Bandurrias), un gran respeto por él  y el paso a ser mi protector  e incluso sería a quien yo le pediría que fuera mi padrino para el juramento a la bandera.

Con Jaime, bueno el era como discípulo de entre  Fernando y Chito Rosales  y después incluso estuvimos juntos en un   proyecto para irnos a vivir a la carretera Austral. Conocí en ese tiempo  a quien fue después mi mujer, Marcela, quien era en ese entonces la polola de Fernando, no puedo dejar de indicar de que igual me gusto, pero solo quedaría así ya que pololeaba con mi mejor amigo y los dos estaban muy enamorados.

Fernando también tenia Un jeep que mando a pintar con mimetismo tipo Ingles ( no existía ese tipo de pintura en ese tiempo en chile ) y un perro Labrador llamado Odin. Muchas cosas pasaron en ese tiempo y en mi pasada por esa unidad que después se formo como Unidad Independiente, y así fui “Fundador” , del  Regimiento de Infantería Nª 26 Bulnes , el que después se traslado a Chainten y  para luego ser desintegrado.

Pero lo fundamental y para lo que estoy escribiendo, es lo que marcó desde ahí un gran cambio en mi vida y la forma de ver ésta en mí,  el encuentro con Dios y buscar el ¿por qué y para qué estaba aquí?, en esta vida………………………………….

 Pasó el tiempo y yo ya estaba adaptado al sistema del regimiento, claro está que era una unidad casi fuera de lo común, ya que realmente se trabajaba por conciencia y si alguien no tenía nada que hacer y , no hacia nada y listo, y así no cumplía una premisa de las unidades militares, en que “todo lo que camina se saluda y lo que no se pinta de blanco”, jajajaja, y es verdad, la pura verdad, y lo otro es de que había que tener una agenda y con ella en la mano, se tenía que caminar muy rápido como para efectuar algún trabajo, por mucho que no fuera así, pero todos hacen lo mismo y se engañan de la misma forma, es realmente cómico, ya que el reconocer ese engaño a los menos antiguos es como reconocer los propios engaños, de esa forma todos nos mentimos y todos nos hacemos los locos. 

 En el caso de esta unidad, y mientras fue un cuartel, eso no pasó y más aun, salíamos campeones en casi todo en la brigada y con puestos en las competencias del ejército, algunos amigos incluso como premio salieron de viaje con los soldados fuera de chile.

 Yo por mi parte era muy bueno para el tiro, mas de Fusil que Pistola, pero ello era algo innato, ya que la verdad, el Ejército no aprendí calibrar bien un Fusil, pero de todas formas era seleccionado como tirador escogido, e incluso en una oportunidad en cuarto año participé en un ejercicio demostrativo ante toda La Escuela Militar y disparé a Globos a 600 metros de distancia, en todo caso los apunté por debajo de la mira Telescópica ya que ella nunca la puede calibrar. (Colimar en jerga Militar).

 Fernando también era Tirador, y muy bueno, yo sabía eso y para mi interior sabía o más bien creía que era mejor que él, pero sólo lo podría probar en una competencia de tiro a 300 metros de distancia y ella se llevaría a cabo en Santiago, junto a todos los seleccionados del Ejército.

 En la época de Competencias, entre muchas , estaba la de Tiro de Fusil Militar, yo no tenía casi ni que entrar en selección de la Brigada, ya que estaba en forma segura en un 95%, Fernando también por sus participaciones anteriores, por ello ya sabíamos que viajaríamos a Santiago los dos.

 Un día de creo el año 1983. Tipo 23 de Junio (fue como un mes de mi juramento a la Bandera como Oficial), digo, creo, ya que al parecer bloqueé la fecha exacta y nunca he tenido bien claro, ni el año, el mes y el día. Con Fernando conversamos y llegamos a la conclusión que deberíamos practicar algo antes de la competencia, ya que igual podríamos ser buenos, pero otros podrían ser mejores, etc., etc., y decidimos tipo 3 de la tarde el asistir al polígono de tiro. 

Ese día, como es normal en la zona y  por la fecha , estaba muy helado, nieve, hielo, etc. Pero uno igual uno se acostumbra, ya que la verdad es que después de unos cuantos grados bajo cero, ya es lo mismo.

 Como anécdota les cuento de que en Balmaceda llegué a estar cuando fueron 23 bajo cero, en esa oportunidad si dejabas ropa tendida, al otro día estaba tan congelada que se podía quebrar y en forma literal.

Bueno, en el Polígono disparamos un poco, jugamos algo a la tele y disparamos efectuando barreras de fuego a las avutardas (gansos salvajes), etc., etc. En que Fernando por su gran calidad de tirador le gustaba dispara tiro a tiro, pero con el Fusil puesto en ráfaga y también con el disparador auxiliar (es una especie de extensión de lo llamado en forma civil como gatillo y militarmente se llama disparador) que es para ser usado principalmente cuando se dispara en lugares con nieve y con las manos con mitones (guantes).

 Después de un rato, Fernando me invitó a que mejor subiéramos a la Laguna Baguales (queda dentro del regimiento, pero subiendo el cerro), como le gustaba mucho lo de aventura quería subir en su jeep y arriba, en la laguna, el  ver si podíamos cazar ya sea algún animal o algún Salmón en la Laguna. Subimos y créanme no era nada de fácil por la cantidad de nieve, pero llegamos al lugar con la satisfacción de haber vivido una casi aventura para ello. 

Luego caminamos mucho por la Rivera de la Laguna, estaba congelada, caminamos sobre ella y en broma en un momento le indique, “¡Hey, mi Teniente!” (me pedía que lo llamara Fernando, pero no podía ya que para mi primero estaba el grado) “¡Ya sé!”, “¿Qué?” me respondió, “ya sé como caminó Jesús sobre el agua”, y Fernando, lo que me llamó la atención, es que más que reírse por lo que yo consideré una buena broma, se asustó y salió del hielo para ponerse en tierra firme. Luego llegamos frente a donde estaba estacionado el jeep y mi amigo vio que bajo el hielo habían unos lindos salmones, a lo que lógicamente no aguantó, y les disparó en ráfaga con su disparador auxiliar. Fernando se metió al agua (el hielo se quebró por los disparos) y salió corriendo con un salmón entre sus manos. A todo esto, antes de meterse al agua, me tiró su fusil para que se lo tuviera y yo también tenia el mío, por lo que tome los dos entre mis dos brazos, como cuando más menos uno toma a un niño, pero de lado, en que quedaron los cañones para el frente y los disparadores para abajo. Mi Fusil estaba ya con el seguro puesto, pero Fernando no en el de él. Y con el apuro del frío, la Felicidad del salmón, la aventura, etc., etc., salió corriendo al jeep, entró en el (como piloto) y yo por la otra puerta ingresé (copiloto) con los dos fusiles, también en forma algo apurada y sin saber que el disparador auxiliar del fusil de Fernando estaba abajo y  sin seguro, aparte de estar también en ráfaga y no tiro a tiro.

 En ese momento solo recuerdo de que sentí que algo se disparaba y fueron como 3 o 4 tiros, no sabía que pasaba ya que todo fue en milésimas de segundo, miré al frente y mi amigo, mi hermano, mi teniente había recibido como 3 impactos, yo solo vi en forma inmediata uno, la que le atravesó su cara, vi algo como que fuera papel (su cara) y así, de esa forma también  mostrando la fragilidad de nuestro cuerpo.

 Fernando ya no se podía mover, vi sólo sus ojos y le hablaba, le pedía perdón, lloraba. Salí del jeep y me cambié al lado de él, era para moverlo y así sentí lo que era el peso muerto, ya que no podía y me costó bastante, créanme.

 Tenía que ponerlo detrás del jeep para poder  manejar, lo logré y traté de llamar por radio (tenía una radio de transmisión en el vehículo) pero casi como película, uno de los tiros junto pasó por entre la barra antivuelco y por donde pasaba el cable de la antena, y lo cortó justo en su centro, por esto yo solo pedía socorro, pero la radio estaba muerta.

 No sabia que hacer y entre todo un mundo en mi mente, mi amigo, mi carrera, todo se venía abajo, todo. Cuando bajé, realmente lo efectué a una velocidad de que después me di cuenta fue con intención, ya que quería salirme del camino, me quería en pocas palabras solo “matar”, pero nada funcionaba, el jeep era como si manejara solo y doblaba donde tenía que doblar y frenaba cuando correspondía, todo esto en camino de nieve y hielo.

 Luego de minutos que parecían días, llegue frente a la enfermería para bajar corriendo y avisar  que  atendieran  a  mi  amigo, y después supe por un cabo, de que ellos  no se explicaban como un vehículo que estaba con el motor prendido, no se movía del lugar y estaba con la marcha puesta en Primera. 

Después de eso, bueno, preguntas, respuestas, dudas, etc., etc. Toda mi mente trataba de ordenar las cosas y así entender ¿qué paso?, ¿cómo paso?, su familia, mi familia, en fin todo una locura.

 Me llevaron al casino de oficiales, que en ese tiempo era una casa, en  ese lugar estuve un par de horas, hasta que me mandaron a llamar del regimiento 14 Aysén, en la bajada, todo en silencio, y por un lado quería saber qué había pasado con Fernando y por otro no me atrevía,  solo quería que el tiempo parara ahí y nada más pasara.

 Llegue  a la oficina de que  si mal no recuerdo era el Cdte. Acevedo, quien en forma muy sutil, casi como mostrando su gran preparación para tratar con seres humanos, en que él para avisarme de la muerte de Fernando, me lo dijo más menos así “Bueno, González, tú supiste ahora o antes que el Teniente Romero se murió”... En ese momento supe lo que más temía y ya no puede hablar más, me llevaron al hospital en que según supe después, entre en shock y según cuenta el cabo/enfermero que me cuidó, en la noche saltaba de la cama, yo no sé, la verdad es que no recuerdo nada, sólo que no quería despertar ya que quería o pedía que todo fuera un sueño, pero despertaba y era verdad, Fernando estaba muerto y no me avisaron cuando efectuaron su ceremonia de despedida.

En todo este tiempo, avisaron a mi papá del accidente. Mi viejo también conocía a Fernando y lo quería mucho. Para cuando llegó al regimiento preguntando por su hijo, la atención no podemos decir que fue muy buena, entró con su maleta y no por la guardia principal, llegó a la comandancia de la Unidad donde lo recibió el Cdte. del Regimiento (Cdte. P. Acevedo), incluso le indicaron, lo siguiente “Mire, lo mejor es que su hijo pida la baja”, súuuuuuper sutil el caballero, a lo cual mi viejo le indicó “mire Cdte., ésa es resolución sólo de mi hijo”. Pero  en ese momento no tenían conocimiento de que el hermano de mi padre era ya  el Brigadier González,  y cuando lo supieron, el trato cambió del cielo a la tierra, ya que el caballero paso a ser el hermano de ... y yo el sobrino de ........  lógicamente yo ya no era tan malo y ya no se recomendaba el que pidiera la baja del ejército 

Como el destino es algo mágico, en esos días  nunca supusieron de que muy poco tiempo después, la brigada requiriera de un Brigadier (el que después fue General) y también Intendente de la XII  Región, ¿qué creen ustedes?, ese fue mi tío Jaime. 

Como un mes después de la Muerte de Fernando y en una orden de Brigada, la  que nunca puede entender, ya que a la vista de cualquier observador, fue un acto de muy poco criterio, el mandarme a frontera  (Puerto Ibáñez) con casi 30 solados conscriptos y 3 cabos, considerando de que a parte de tener tan solo unos 20 años, estaba aun muy afectado por todo lo que antes a ustedes les conté.

 Cuando me encontraba ya en Puerto Ibáñez (puesto llamado de  frontera) los frutos de toda esta situación casi reventaron en mí y una noche después de mucho preguntarme, contestarme y todo ese juego mental, en que también mire desde como se vería por fuera el que yo me suicidara, las consecuencias, posibles castigos sociales, etc., etc. Y que todo apoyaba y justificaba en muchos puntos esa posible acción, para lo cual saqué la pistola Walther que mi padre me había regalado cuando me gradué de oficial, pase tiro y me la puse en mi boca, pocos o muchos segundos pasaron, no lo sé bien, pero solo sé de que algo muy fuerte me indicó de que esa posibilidad de acción era imposible, ya que nada ganaría y solo empeoraría mi situación como ser humano, el que tampoco podía inventar un accidente ya sea manejando muy rápido u acciones arriesgadas, etc., etc.  Ya sabía y tenía la seguridad de que así no se hacia. Después de algún tiempo preguntando y  preguntando el ¿por qué?, creo que tuve la respuesta a esta gran incógnita

 Pasaron algunos meses y ya estaba mejor, pero  igual  recordaba mucho a Fernando y todo lo ocurrido, incluso en algunas ocasiones cuando salía a trotar con la compañía (120 soldados), yo corría delante de ellos y trataba de imaginar de que mi amigo corría junto a mi, quería verlo, hablar con él, saber si estaba bien, saber si me perdonaba, sólo eso, necesitaba el sentir su perdón o a lo menos saber que estaba bien y feliz.

 Nuevamente me mandaron a frontera, pero esta vez fue a Balmaceda, pero ahora era por un mes y medio y con la misión de apoyar a la Compañía de Ingenieros  para la creación de campos de alambres de púas y, no sé, ¿quizás?, también existía la intención de ponerles minas, en todo caso esto fue más menos en la época de problemas con Argentina para el 83-84.  Durante ese tiempo, seguía preguntando por Fernando, yo quería irme y con eso me refiero a  morir, pero sabía de que solamente algo más grande, Dios, podía darme el OK y tenía que ser cuando Él lo quisiera. Eso estaba muy claro, pero tampoco sabía el por qué de ello o de mi seguridad en que así era. 

No sabía nada de meditar, ni tampoco de pedir o rezar, solo habría mi corazón para conectarme con Dios, no sé,  pedía el irme o saber si eso, ahí, arriba , sí existía.

 Una noche, me pasó lo más extraordinario que me había ocurrido hasta ese momento (bueno, ahora entiendo de que “lo más”, fue el mismo hecho de nacer) estaba acostado en la pieza o sector de los oficiales y de un momento a otro siento algo muy extraño, primero como un zumbido y después sólo sentí que subí o no sé qué, pero estaba en un lugar del cual no se puede expresar la sensación o sentimiento, la única forma (¿creo yo?) es viviéndolo, es de amor, tranquilidad, sólo paz, sólo calma................. Y alguien o algo me indicó más menos lo siguiente: “Ya viste de que aquí está todo bien, ya sabes que Fernando está bien, ya sabes de que sí existe otro lugar, ahora baja ya que tienes que continuar y trabajo que realizar”, a esto, la verdad es que no quería bajar, creo que discutí un poco, jajajajaja, pero igual de un momento a otro, desperté, sabía que no era un sueño, sentía que todo era verdad y solo quería el volver, ya que eso me gustaba y no esta realidad. 

Después pase toda la noche tratando, y casi todos los días me acostaba lo más temprano posible, ya que quería el sentir nuevamente esa paz, ese amor. Bueno, después tuve experiencias similares que también les trataré de contar. 

Desde ese día, algo ya cambió en mí, sabía y tenía la seguridad de que lo  de Fernando estaba OK, de que por algo sabía que el suicidio no era forma de solucionar nada, el que sí existía algo mas, pero no sabía de dónde afirmarme ya que no encontraba respuestas en ninguna persona, ya que más que respuestas estaba o sentía de que era como carne fresca  para sus grupos y/o estructuras basadas realmente en el poder y dinero más que en el amor de Jesús.

 Pasaron algunos meses y yo ya era Subteniente, y entre muchos Ejercicios que se efectuaron, nos mandaron de campaña, y eso fue a la Laguna Baguales (en el mismo sector donde fue el accidente con Fernando, en ese lugar estábamos una tarde bajo instrucción de cancha de arrastre bajo el fuego, y mientras pasaban los soldados bajo unos alambres inventados por nosotros, por sobre ellos o muy cerca estaban los oficiales y cabos, todos gritaban como locos, aparte de en lo posible disparar, tocar pitos, saltar, de verdad parece una locura. Y en toda esa euforia porque parezca lo más real a una matanza en la guerra.

 Un Cabo, el  cabo Campos, por hacerlo mejor y ser más militar y malo  al igual que todos, tira unos explosivos (algo con detonadores) , ante esto, yo miraba como pasaban los soldados y también estaba impregnado de esa adrenalina, cuando sólo sentí una detonación (pequeña) y algo que muy fuerte me golpeó en el ojo izquierdo, me recosté en el suelo y traté de abrir el ojo, me dolía un poco pero sólo veía luz, luz, muy fuerte como el mayor foco halógeno que pudiera ver. Llamé al enfermero, me miró y medio asustado me indicó que llamaría a la ambulancia para que subiera desde el, que ahora  ya era, “Regimiento 26 Bulnes”  (Antes, cuartel 2 de Las Bandurrias).

 De guardia estaba el Teniente Navarrete, a él le solicitaron la ambulancia, a lo que se indico el OK, pero a los pocos minutos llamó por radio para informar el que no podía subir por la nieve en el camino. Ante esa situación  bajé caminando con el cabo enfermero, además de que no puedo negar, aproveché de fumarme un cigarrillo y pensar un poco, en el que al  parecer no tenía muy buena suerte, jajajaja. Broma aparte. 

Cuando llegamos a la Unidad, estaba esperando la ambulancia para bajar inmediatamente al Hospital de Coyhaique, en la cual bajé, pero en el asiento delantero (atrás no se podía fumar) y de ahí a urgencias en el box militar. A todo esto ya mi tío era General e intendente de Coyhaique, por lo que los llamaron y la Tía Jenny (esposa del tío Jaime) salió de una reunión para acompañarme). En esos días ya estaba casi pololeando con Marcela y muy amigo de sus papás, tiempo en el cual el Pepe (papá de Marcela) creo estaba de director del Hospital de Coyhaique  y su señora (Marielena), me acompañó también en todo momento.

 Bueno, llegué al box del ejército y me tienden en una camilla  para mirar qué podía ser tan grave,  y lo que tenía era perforación del globo ocular (Izquierdo) en que perdí líquido acuoso, la pupila quedó dilatada casi al máximo (produce fotofobia) y el cristalino dividido en dos (este es el motivo de estar con pensión del ejército, claro que con una de subteniente) . Lógicamente después de eso ya no me dejaron moverme mucho y todos se movilizaban muy rápidos, me metieron a una pieza,  prepararon para operación con anestesia general. En ese momento, en Coyhaique, no existía especialista y el único posible era un Oftalmólogo  de Carabineros, al que mandaron a buscar de Puerto Aysén, y también prácticamente desembalar el equipo de microcirugía que había llegado a la región solo una semana antes.

 Estando en la pieza, entro el Doctor González (quien me operó) y me dijo más menos así: “mira cabro, tu ojo esta destrozado, te vamos a operar ya que hay miedo por ceguera (no podía mirar tampoco con el ojo derecho) , y la razón es para salvar el nervio óptico y así en Santiago te operen para colocarte una prótesis que se  pueda mover, etc., etc. A esto yo solo le pedí que hiciera lo que quisiera, pero que fuera con anestesia general. Después vino lo peor, ya que de verdad les digo que podría haber sido la situación más traumática de mi vida, incluido lo que les conté y que aun no les cuento, pero esto sí que me sirvió para trabajar la vergüenza, humildad, etc., etc. Jajajajaja.

 Me quedé en la pieza solo mientras esperaba todo lo que me hacían en forma rápida, ya que la operación  era de urgencia, y se abrió a puerta, y a  la fuerza me abrí el ojo derecho para mirar, y era una enfermera, la que amorosamente me indicó de que me tenía que dar vueltas ya que procedía a un lavado intestinal,  lo que es obligatorio para una operación con anestesia general, “bueno” dije yo para mi, “será”. Pero los resultados vendrían muy rápido y yo me aguantaba, no pensando antes de muchas de las consecuencias de esa obligación para operar me traería, y era que en primer lugar estaba ciego (no cachaba nada) y en segundo estaba con suero, por ello junto a mi cama estaba el porta suero con el suero conectado a mi brazo  como personal stereo. Y por eso la única forma para llegar al baño era que me llevaran y como estaba medio o ciego (y ahí feliz de estarlo) el que me llevara la enfermera y me acompañaba mientras veía cumplida su misión,  jajajaja, yo por mi, mejor que nunca le vi la cara.

La operación  fue todo un éxito, ya que como muchos oculistas creían, no se requirió nunca el operación por atrofia, continué viendo colores y el ojo se salvó, siendo de que eso nunca se contempló antes de la operación.

 Al día siguiente se preparó un avión de la  7ª Brigada  de Aysen (Comando Aéreo del Ejército) con el fin de trasladarme a Santiago y en forma especifica al aeródromo de Tobalaba. En un principio pensaron en sacar unos asientos para así llevarme en camilla (y menos mal que algo los iluminó y no fue así), pero salimos lo más rápido posible. Viajaron junto a mí, el Capitán Parra, el copiloto Teniente Galán, un Capitán Cdte. de mi compañía, un Enfermero, que me tenía que echar gotitas cada 30 minutos y un mecánico, que pidió ir en ese vuelo ya que aprovecharía de ver a su mujer que estaba teniendo su hijo en el Hospital Militar de Santiago. (Cada cual tiene su día).

 El avión era de los que tienen cabina presurizada y que la puerta es tipo escalera. En el avión estaba sentado yo con la puerta a mis espaldas, frente a mí el enfermero y el Capitán de mi Compañía y al lado derecho el Mecánico.

 Bajamos en Puerto Montt, nos comimos un sándwiches y tomamos algo, cargaron combustible y despegamos, yo sabía de que querían volar alto ya que de esa forma hay menos turbulencias, y creo que fue cuando estábamos como a 10.000 pies, comenzó a sonar una alarma intermitente y Parra miró y pidió al Cabo que revisara, ya que marcaba como problemas en la presión, u algo así.

 El cabo se paró y miró, luego yo mirándolo ya que lógicamente me di vuelta para ver que pasaba, se pasó la correa de la puerta escalera por el brazo y manipuló la manivela de la puerta, en cosa de segundos sentí una explosión (que me perforó los tímpanos) y el Cabo salió succionado por la descompresión de la cabina, el avión se cargo a  la izquierda ya que aparte de la descompresión, le salió como una tercera ala, la que desestabilizaba y con ella así tampoco podríamos aterrizar y con el peligro de que se rompiera y golpeara otra parte del avión, etc., etc. 

En ese momento, la verdad y creo que por las circunstancias de todo lo que antes me había ocurrido, no tuve nada de temor, tenía la plena seguridad de que nada me pasaría, y miré con mucha sangre fría lo que pasaba, ya que incluso mire por la ventanilla para ver si lo veía caer. 

 El Capitán Parra preguntó (el piloto): “¿Qué pasó?”, y yo le contesté: “Mi capitán, se cayó el cabo?, “¡¿Qué?!” respondió, “Se Cayó el cabo, mi Capitán”, ahí quedó la ensalada y Parra no sabía como actuar en ese caso ya que al parecer no había ocurrido algo similar, o simplemente no lo sabía, y lo  comunicó por radio,  un radio aficionado captó esto y trasmitió en Coyhaique de que el Avión del Ejército se había caído  y todos estábamos muertos, al Capitán creo que le fueron a dar las condolencias a su familia, la  gran embarrada ya que para ellos estábamos muertos y también lo estaba yo, por lo que si alguien llamaba a Santiago a mis padres podrían también haberlo creído. 

En el Avión, como no se podía seguir con la puerta así, el Teniente Galán, prácticamente se colgó del avión para tomar la puerta y para ello yo lo afirmaba con mi brazo izquierdo y con el derecho lo ayudaba a subir la puerta , el Comandante de mi compañía, lo afirmaba de la otra pierna y el enfermero de una de las bastillas( Parte inferior de los Pantalones ).  Según sé, el piloto actuó en forma insuperable ya que ante las circunstancias fue lo mejor y eso lo demuestra el que, según me contaron, se ocupaba este accidente como material de instrucción en el  Comando de Aviación del Ejercito. 

Cuando aterrizamos el aeropuerto de Tepual parecía de Película, llena de carros bombas, ambulancias, etc., etc. Y de ahí me bajaron a enfermería  de la Fuerza Área, se efectuaron un par de llamadas y me subieron en un avión Lan  Chile junto al enfermero.  Para luego llegar a Santiago donde me esperaba una ambulancia para trasladarme al Hospital Militar, claro que ustedes comprenderán de que yo solo me quería fumar un cigarrillo, así que viaje en la parte delantera ya que atrás, como ustedes saben, no se puede Fumar.

 Después me internaron el HOSMIL ( Hospital Militar ), donde por circunstancias y casualidades,  como no existían piezas solas para oficiales, me dejaron en el tercer piso (maternidad) donde era el único hombre y me atendieron muy bien, la verdad es que lo pase muy bien.

Pasaron los días y mi médico fue la Doctora Urrutia, ella estaba un poco confundida ya que el ojo no debiera responder tan bien, pero de igual forma en su Box de atención, en la que esperaba la atención por detrás de las entrada normal de pacientes,  me indico: “ Mira Cabro, tienes sólo dos ojos, uno ya esta mal por el accidente y te queda solo uno para cuidar, te estoy proponiendo para baja médica en segunda categoría , ahora tú puedes negarla y si es así tienes que firmar un documento que indique tu renuncia voluntaria a la inutilidad, si eso es lo que decides, tendrías 5 años de abono para el retiro y así cuando tengas 20 años puedes acogerte con 25”. Claro que en todo esto, yo sabía que no era tan bueno, medité, pensé y concluí lo siguiente: “Si me acojo a los 5 años, estos son válidos para el retiro, pero lo son cuando se cumplan 20, ¿y que pasa?, si después de firmar y sólo teniendo unos 7 años, por tincada, mala suerte, no sé, me dan de baja, lo que pasaría seria que saldría con un ojo prácticamente menos y sin nada, ya que nada sería válido si no permanecía hasta mínimo los 20 años de servicio”. Hablé con la doctora y le dije “si la pérdida del ojo me da derecho a Inutilidad ahora OK, ya que es justo y tendré la seguridad de algo ahora  y no después nada (Juan segura, vivió muchos años). La verdad es que creo que tome  una de las mejores decisiones de mi vida. 

Claro que después igual quise seguir trabajando para el Ejército, pero lo mejor es que gracias a la buena suerte, eso no sucedió  

Después de salir del ejército, trabajé con mi padre en una empresa de importaciones que él tenía, luego le cambiamos el nombre a “Falke” (halcón el Alemán) y por intermedio de ella, primero vendimos Rifles de aire, escopetas, artículos de pesca, etc. Luego Pistolas, equipos de Inteligencia, contra inteligencia (electrónica), propuestas para las fuerzas armadas, etc., etc. Vendimos, o tratamos de vender, carros de bomberos (con empresa alemana), sistemas para cárceles de seguridad, chalecos blindados,  después pasamos a artículos para salmoneras, después para ostiones, estuve en la universidad, tuve mis hijos………………………………………..

 Entre todo esto y casi al final, tenía tres casas a mi nombre, una en Coyhaique (la que arrendaba), una Puerto Montt (la estaba pagando mi hermano) y la mía en la Reina, además de 3 tarjetas de oro, 2 cuentas corrientes, un celular “microtac” y una sociedad con una empresa canadiense. En esos días  mi suegra estaba metida en algo medio raro para mi, yo aun era mentalmente milico, muy racional, machista y mucho más. Mi suegra hablaba con mis hijos por teléfono y les decía algo de colores, de santos u Ángeles y que todo era amor. Para mi era mi suegra, Mujer y lo peor, suegra, jajajajaja y por eso prácticamente me burlaba de ella, aun cuando ese tema siempre me había interesado, pero como era ella, eso no podía ser, bueno para mi ya que de ella  no podía  ser algo serio y razonable. 

Pasaron los meses y llegó mi suegro (el tío Pepe), él es Cirujano Dentista y para mi entonces forma de pensar “mas serio”, conversamos y me habló de Reiki. ¿Reiki? ¿Eso en que está la tía?, “sí” me indicó; ¡Ah! y pensé de que si él estaba ahí, podía ser algo interesante, por lo que le pregunté algunas cosas, me hablaron del aura, etc., etc. Ante todo esto el tío Pepe estaba en Santiago , entre otras cosas (supongo) para ver a un Lama que venía de Italia (  Lama Gangchen )  , el que era un gran Sanador y amigo del Papa (Católico), entre todo eso después supe de que era amigo del PAPA pero no respetaba al Dalai Lama , bueno un día , creo Martes, me llama el tío y me dice: “¿no me indicaste de que lo que más querías era conocer a un Lama?”, a lo que le indiqué:  “Seguro”, y me invitó a conocer a este Lama que era Sanador. 

 En esa oportunidad aprendí muchas cosas, cuando ingresé junto a mí, o más bien llegó después que yo, pero fue un lolo (joven) que estaba pelado, y le brillaba la pelada, la verdad es que estaba recién afeitado, el Lama lo miró ya que su pelada era mejor que la de él y le dijo, entre broma y broma de que de nada tenía que ver su pelo, vestimenta, como comía o se sentaba, ya que él se vestía así porque era su tradición, pero no era la nuestra, y de igual manera con lo otro, ya que no se podía imponer a una persona a meditar sentada si no tenía la costumbre para ello, ya que más sufriría por la mala posición que disfrutaría la meditación.

Después nos sentamos y comenzó una ceremonia que según recuerdo era la iniciación en el buda de la medicina, “súper” pensé, ya que está en la onda que me interesa, teníamos que repetir Mantras y no cachaba nada de nada, también la verdad es que me sentía como estúpido y que me daba de verdad, vergüenza de estar ahí y haciendo movimientos que no sentía para nada en lo mío, ya que aún no los comprendía. 

Terminó toda esta ceremonia en la que había sido iniciado por algo que no sabía ni su nombre, y mi suegro me presentó a su Maestra de Reiki, la que era María Angélica,  hablamos un poco y me retiré a mi casa, pero cuando me iba, se me cruzó por el auto el Lama, el mismo que adentro era inalcanzable y me indicó en buen español “¿sabes dónde me puedo ir a comer un buen filete, pero grande, grande?” y ahí supe de que Los Lamas no eran vegetarianos, ya que no comían carne solo por falta de ella, jajajajaja,  broma.

 Unos días después mi suegro me invitó a la casa de Angélica, fuimos, todos, como mil personas, bueno, no tanto pero hartos, mis hijos, mi señora, los suegros, hermano de Marcela, etc., etc. Llegamos y prepararon once para todos, donde comimos panes con queso derretido, también té muy aromáticos, y todo muy espiritual, cosas blancas, cojines, santos en las paredes, olor a incienso, espejos…………….. Lógicamente Angélica, mujer muy mística, de carácter, segura de si misma, cautivadora. Encantadora  en que mis suegros la miraban como viendo a una vidente, ¿no sé?, le preguntaban todo, hasta como casi ir al baño, ella miraba como analizando algo y decía, noooo, “no marcas eso”, “Tu aura esta un poco movida”, etc., etc., de vidas pasadas, de todo, de todo...  Yo trataba de no preguntar mucho y más observar, y Angélica estaba frente a mí y hablaba entre medio de los panes y era como buscando la mirada, muchas cosas me pegaron fuertes, eso sí, como dirigidas a mí, pero eso me causó más curiosidad. Luego antes de irnos, le pregunté a Angélica si la podía visitar otro día para hablar con ella, ya que quería preguntarle muchas cosas,  y me indicó que ningún problema, que me daría una hora para que la visitara, de que salían  $25.000 (más menos) y que sería  como en un mes más, lo que fue a las 08:00 de la mañana. 

Dentro de ese mes, fue como una locura por leer, todo, todo lo que estuviera relacionado con todo esto, libro sobre Reiki, sobre el aura, poder sicotrónico, como ver el aura, Coni Méndez 4 en uno, el mensaje de los maestros, no sé, fueron más, fueron como 7 u 8 libros que leí en un mes. Cada vez mas me encantaba y sorprendía de lo que veía y deslumbraba y que era  una nueva realidad.

 Un día  Sábado (creo), y estando en la casa de mis viejos,  dieron un reportaje en Televisión Nacional, donde más que ello era como un programa sobre hechos raros, místicos, etc. , en eso vemos por la TV a una tía, La tía Alicia, la que  realmente no era tía de sangre, pero la llamábamos tía por la cercanía en amistad de su esposo (ya fallecido) con mi viejo y tío Jaime. En ese reportaje a ella la entrevistaban por un caso de la aparición de la cara del tío  Gonzalo en una foto y también contó sobre una situación con su hijo Rodrigo en que callo de un helicóptero y en ese mismo minuto cuando ella se encontraba tomando te sintió algo u alguien que le indicaba "Tienes el regalo mas grande que una madre puede tener, tu hijo esta sano" , bueno Rodrigo callo en el norte en un helicóptero y bajo caminando de el.

 Lo que más me llamó la atención, no fueron sus relatos, fue el ver que ella estaba en la misma onda y que con ella podría hablar  de todas las preguntas que ya tenia en mi cabeza.

Mi mami, buscó teléfonos y llego a ella, estaba viviendo en Santiago, en Providencia, y por esas suertes, se quedaría en Santiago, a lo que le pedí el verla y me dijo que fuera al otro día a su departamento. Fui, entré en su casa, la que estaba ambientada muy como las casas de oficiales de ejército, nada raro, solo una gran imagen, de la que creo era una virgen, esperé un rato  y una empleada  me pidió que la esperara ya que la tía estaba ocupada.

 Yo no cachaba nada, solo que después de un rato salió una persona y nos sentamos en la mesa, ella miraba como escuchando a alguien y me hablaba, la verdad que cosas muy bonitas y entre todo me dijo que debía aprender Reiki u algo con las manos, yo no le dije nada en ese momento sobre que conocía a Angélica, quien era maestra de Reiki (la visitaría en dos oportunidades)  y me fui a mi casa.  Medité nuevamente sobre lo conversado y también recordé lo del Ejército, me refiero al accidente del avión, ya que el Hijo de la Tía llegó (Rodrigo) quien estaba en el Comando Aéreo y el fue quien me dijo: “Oye Toño, soi (eres) súper famoso, tu accidente se estudia en el comando aéreo”.

Pasaron los días y fui a la consulta de Angélica, la que en ese momento estaba en Av. Pedro de Valdivia, fue súper temprano pero llegué a la hora. Espere un buen rato  y me atendió Angélica, muy amable, y  poco a poco me llevo por donde yo quería seguramente ir, hasta que le comente sobre la tía Alicia y la sorpresa fue que me indico que la conocía, luego le dije sobre Reiki y que indico que en pocos días más comenzaría un nuevo Nivel 1 de Reiki, eso fue en enero y su valor no lo tengo ahora en la memoria.

Recuerdo de que en el primer curso que participé como alumno, en una conversación con una mujer, Angélica le comentó de que quien era su alumno podía hablar siempre con ella y no le cobraría , después de que quien participaba en un nivel 1 podía repetirlo todas las veces que quisiera, y así algo mas, en todo caso aproveche la oportunidad para pedir ahora, una hora gratis para hablar y preguntar mas sobre todo esto, sobre los guías, sobre el trabajo a seguir, sobre, bueno ….. Dios , como además también aproveche esa posibilidad que dio por sus propias palabras Angélica y así  repetir aproximadamente 22 veces el llamado Nivel 1, los que continué  hasta que yo los comencé a impartir y en el día de hoy muchos más los imparten, pero bajo las enseñanzas del Maestro Jesús las que son la voluntad del Padre y no la nuestra.

Muchas cosas ocurrieron en esos años donde Angélica , muchas que aprendí y agradezco ya que creía en su momento que era lo correcto (De igual forma es con el ejército ya que aprendí, pero no volvería a estar ahí), aunque ahora sepa de que no es el camino correcto, ya que todo quien lucre con la enfermedad  de otro, quien lucre  con la búsqueda de fe de las personas, quien lucre con la inocencia de otros, quien lucre con la ignorancia, quien lucre con Dios, simplemente no está siguiendo las enseñanzas de Jesús, y no está siguiendo cualquier lógica de quien hable del amor. Pero, gracias a todo ello, gracias a lo que creí en su momento, ya que pensé que así era, gracias a lo enseñado o mostrado por quien fue mi maestra, ya que de igual forma que me mostró otra posibilidad de existencia. Nada es casualidad cuando se entrega todo nuestro destino a Dios, el arma todo para que cada acto sea en su nombre, para Dios no existe el mal y por ello todo lo puede convertir en bien ya que basta que Él este presente para que así toda oscuridad que sea haya conformado sea sólo luz y continuación de Su Voluntad para que así ella sea cumplida.

Siguiendo un ejemplo de casualidades las que realmente no lo son, gracias a mi entrada al Ejército me llevó a Coyhaique, Coyhaique me llevó a Marcela, Marcela a sus papás y ellos donde Angélica, para  cuando estaba junto a Angélica, es cuando visitó chile el Dalai Lama, en esos mismos días mi padre tuvo un ataque cardiaco , producto de ello aprendí sobre lo que es imponer las manos y dejar de que sea Dios y no uno,  también gracias a la posibilidad de estar cerca del Dalai Lama y al ataque de mi viejo , puede conocer a Nidia Caro  (cantante famosa) y también a Paúl, el indio Hopi, con el que luego viajé en México y estuve en Chiapas, Paúl fue quien me hablo del cyber espacio, y también aprendí sobre muchas cosas en referencia a los mayas, lacandones, hopis………….. gracias a toda esta relación de hechos es que conocí a un niño maravilloso en la clínica  donde estaba mi viejo,  gracias a todo eso es que después me llevó a India y ahora comparto lo que comparto. Es increíble ya que me puedo dar cuenta el que gracias a todo lo vivido, con  quien lo viví y  todos los maestros tenidos,  es que llegue a este “mi aquí y ahora” y actualmente viviendo con fecha 14 de Junio en Pichilemu, chile

Marco Antonio Gonzalez

  

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